Nestor Chayele: Efectos del fenómeno “El Niño” en Venezuela

El fenómeno de El Niño – Oscilación Sur es un patrón climático recurrente que implica cambios en la temperatura de las aguas en la parte central y oriental del Pacífico tropical. En períodos que van de tres a siete años, las aguas superficiales de una gran franja del Océano Pacífico tropical, se calientan o enfrían entre 1 °C y 3 °C, en comparación a la normal. Este calentamiento oscilante y el patrón de enfriamiento, afecta directamente la distribución de las precipitaciones en las zonas tropicales y puede tener una fuerte influencia sobre el clima en los otras partes del mundo.

consumo eficiente

Históricamente, en los años 1972-1974 en todo el orbe se sufrió una sequía centenaria; en 1982-1983 el impacto en Venezuela fue débil; para el período 1997-1998 las consecuencias registradas en nuestro país fueron muy fuertes, el mismo efecto se registró en 2009, 2010.
Es importante resaltar que este fenómeno trae como consecuencia para Venezuela déficit de precipitaciones y el incremento de las temperaturas, lo cual se aprecia desde los últimos meses. Entre los meses enero y febrero se vienen generando focos de incendios forestales de manera temprana, como otra consecuencia de ‘El Niño’.

Déficit de precipitaciones 2013- 2014- 2015

Históricamente Venezuela tiene dos períodos, uno seco y otro lluvioso, el primero comprende desde noviembre hasta inicio de abril, y la temporada de lluvias desde abril hasta inicio de noviembre, siendo los meses de abril y noviembre de transición, dependiendo de la cantidad de precipitación será el comportamiento de las temporadas.

calentamiento global

Desde el año 2013, nuestro país se ha visto afectado por un evento de sequía meteorológica que no está relacionado con el fenómeno ‘El Niño’, el cual se registró desde mediados de 2013 hasta el 2014, afectando fuertemente los embalses Tulé, Manuelote y Tres Ríos que surten a Zulia; Barrancas, Matícora e Isiro que abastecen al estado Falcón; en el oriente del país se presentó problemas con el embalse de Turimiquire y Clavellinos. Asimismo, las regiones central y sur también se vieron afectadas por los embalses de Lagartijo y Guri. Adicionalmente, otros embalses ubicados en los estados Carabobo y Guárico presentaron dificultades.

El 2015 no se registraron las precipitaciones óptimas para que los embalses mencionados recuperaran sus niveles, a esto se le suma que en agosto de ese año la Organización Meteorológica Mundial (OMM) decretara la presencia del fenómeno “El Niño”, el cual trae para Venezuela déficit de precipitaciones.

Es fundamental para superar la contingencia de la sequía el concurso de todos y de todas, resguardando el agua y usando con conciencia la energía eléctrica, vital para el vivir bien del Pueblo y el desarrollo de nuestras capacidades productivas, industriales, agrícolas y forestales.

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